Torturador y espejo
Mirate
así
qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia
qué paliza paterna te generó cobarde
qué tristes sumisiones te hicieron despiadado
no escapes a tus ojos
mirate
así
dónde están las walkirias que no pudiste
la primera marmita de tus sañas
te metiste en crueldades de once varas
y ahora el odio te sigue como un buitre
no escapes a tus ojos
mirate
así
aunque nadie te mate
sos cadáver
aunque nadie te pudra
estás podrido
dios te ampare
o mejor
dios te reviente.
Mario Benedetti
Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado
Mario Benedetti
Para mí, mi abuelo estaba hecho de la materia inconsistente y voluble de los recuerdos. Su anatomía estaba conformada por partes que se buscaban, inconexas, en el silencio espeso en el que reverberan las historias: era imposible encajar el agreste pelo entrecano con la tersura afilada de sus dedos; el tamaño de su pecho era imposible de emparejar con aquella voz de lija imantada; la risa queda, imposible de equilibrar con el trueno de sus zancadas campo traviesa.
La casa del olvido
El hecho de escribir no es que me salve
de hacerle frente al mal, y de asumirlo
como entrada a la casa del olvido,
la casa de la cual nada se sabe.
El hecho de escribir, es que me vale
para poner al sol, mientras escribo,
la sombra en la que voy, como vencido,
envuelto en un temor que nadie sabe.
El hecho de escribir: sacar las dudas,
ahuyentar esta sombra que me envuelve,
dejar en el papel el miedo escrito.
Sé que el hecho de hacerlo no me cura,
pero alivia esta lucha que mantiene
mi vida con la casa del olvido.
Manuel López Azorín