Chinches en el Espejo

agosto 30, 2008

De incógnito

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 11:35 pm

Si en la medianoche
parecen sus pechos más grandes,
si las areolas más oscuras
-como oscuras son
ciertas horas, ciertos misterios-
Si ella te habla con otra voz
o descubres en sus pupilas pardas
ribetes de tinta verde que te asustan

es que me colé en su cuerpo
para dormir a tu lado

 

Brenda Asoz

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Silencio

Filed under: Micro-,Propio — chinchesenelespejo @ 11:29 pm

Prevalecí bajo tus pestañas.

Ahora, trasfondo de la lluvia de cristales, amanecen tus ojos de tormenta. Recuerdo en la piel cómo, amarrados por los costados, nos buscábamos las esquinas menos afiladas.

No sé qué pensar cuando no pienso en ti. Perdura la caricia de tus pestañas mientras intento escucharme el llanto último, que se escarcha contra este terrible estruendo de lluvia de cristales.

No quedan más que dos segundos de caída libre.

.

.

(Silencio)

agosto 18, 2008

The Bluest Eye

Filed under: Fragmentos — chinchesenelespejo @ 10:57 am

Quiet as it’s kept, there were no marigolds in the fall of 1941. We thought, at the time, that it was because Pecola was having her father’s baby that the marigolds did not grow. A little examination and much less melancholy would have proved to us that our seeds were not the only ones that did not sprout; nobody’s did. Not even the gardens fronting the lake showed marigolds that year. But so deeply concerned were we with the health and the safe delivery of Pecola’s baby we could think of nothing but our own magic: if we planted the seeds, and said the right words over them, they would blossom, and everything would be all right.

It was a long time before my sister and I admitted to ourselves that no green was going to spring from our seeds. Once we knew, our guilt was relieved only by fights and mutual accusations about who was to blame. For years I thought my sister was right: it was my fault. I had planted them too far down in the earth. It never occurred to either of us that the earth itself might have been unyielding. We had dropped our seeds in our own little plot of black dirt just as Pecola’s father had dropped his seeds in his own plot of black dirt. Our innocence and faith were no more productive than his lust or despair. What is clear now is that of all that hope, fear, lust, love and grief, nothing remains but Pecola and the unyielding earth. Cholly Breedlove is dead; our innocence too. The seeds shriveled and died; her baby too.

There is really nothing more to say-except why. But since why is difficult to handle, one must take refuge in how.

 

[ Beginning of The Bluest Eye, by Toni Morrison (Pulitzer Prize, Nobel Prize for Literature 1993) ]

agosto 7, 2008

Confidencial

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 12:06 am

Fueron jóvenes los viejos
pero la vida se ha ido
desgranando en el espejo
y serán viejos los jóvenes
pero no lo divulguemos
que hasta las paredes oyen

 

 

Mario Benedetti

agosto 6, 2008

Una mujer

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 11:33 pm

Una mujer se hace así: sobre las espinas del sueño,
con un poco de luna y como escogida cárcel
donde la luz se amanse. Una mujer se hace así,
y si no debiera hacerse de un modo parecido.

 

Santiago Montobbio

 

agosto 5, 2008

Mi rebelión

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 11:00 pm
Un día partí lejos.
Cuando mi padre se olvidó
que yo tenía senos.
Callé de golpe y dije adiós.
-Decir adiós es tener
pájaros feroces en las manos-.
Me fui hacia allá
donde todo es azul
y es torrencial y fresco:
la montaña.

Iba con mi arado silencioso
y un alto sueño de tambores
en las manos.

Inmensa,
conjugada con el viento,
recorriendo la cordillera
de mi vientre,
fresca como la santalucía
que nace libre
en los parajes.

Después ya nadie
me pronuncio en las clases,
ni en mi barrio
ni en mi casa.
Solo la leyenda
de mi valija al hombro,
con mi mochila de luz
creciendo arriba
de mi espalda.

Después,
ya nunca pregunto mi padre
si yo tenía lápida,
cruz
o alguna azucena dormida
entre los dedos.

Mía Gallegos

Candy

Filed under: Propio,Relatos — chinchesenelespejo @ 12:41 am

When you can stop, you don’t want to. When you want to stop, you can’t.

I knew that. Of course I knew -I’m not such a fool. It’s just that -well I suppose you have this tendency to think this kind of things happen to others, but never to you. Like you were immune or something, the sort of superman somebody talked about you don’t remember where. Invincible, the shine on your eyes cries out, can’t anybody else notice? You really feel special -this is why the crash into reality hurts so deep, deep inside. Nobody wants pieces, no matter how weak, how unstable you were as a ‘whole’. You have to keep stand if you don’t want to be alone. And you have to live in your own comfortable, padded, blue pool in order not to break down.

Well, she was my own, personal pool. I took care of her -for my own sake. Took off the dead leaves, changed the water from time to time… so I could have a fresh dip. Calling it love was the most shameless cowardice -romanticism, at the most. Common selfishness, to be honest. But I’m not good at being honest -especially to myself.

The only thing I know for sure, the only thing that doesn’t seem a fake after all this time and after all this life is that she had borrowed her face from an angel. Listen, I don’t care a thing about sounding twee at my age. I’m beyond adjectives now -everything’s so clear to me now I need no ornament. Of any sort. But her face. Please let me have this only weakness.

The only thing I regret is being alive right now. I’m just waiting to fall into pieces. After all this time, after all this life without her it is the only homage I can pay to her. My broken loneliness.

 

agosto 2, 2008

Nostalgia

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 10:33 pm

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel

 

Mario Benedetti

 

En hipótesis

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 8:00 pm

CONTRA TI

(Y en elogio de L. F. de Moratín)

Y si tú fueras un hombre de bien
(que no lo eres)
vendrías a mezclarte conmigo en las afueras
de Argel o de Venecia
para besar “insieme il sacro piede
e admirare le spaventose meraviglie
superbe della antichitá…”
como cantar solían los poetas.
Pero no eres hombre de bien.
Oh, si lo fueras.

Ángeles Mora, de La canción del olvido (1995)

 

A un mes de empezar a irme…

Filed under: Poesía — chinchesenelespejo @ 7:44 pm

ELEGÍA Y POSTAL

No es fácil cambiar de casa,
de costumbres, de amigos,
de lunes, de balcón.
Pequeños ritos que nos fueron
haciendo como somos, nuestra vieja
taberna, cerveza
para dos.
Hay cosas que no arrastra el equipaje:
el cielo que levanta una persiana,
el olor a tabaco de un deseo,
los caminos trillados de nuestro corazón.
No es fácil deshacer las maletas un día
en otra lluvia,
cambiar sin más de luna,
de niebla, de periódico, de voces,
de ascensor.
Y salir a una calle que nunca has presentido,
con otros gorriones que ya
no te preguntan, otros gatos
que no saben tu nombre, otros besos
que no te ven venir.
No, no es fácil cambiar ahora de llaves.

Y mucho menos fácil,
ya sabes,
cambiar de amor.

 

Ángeles Mora, de Elegía y postales (1994)

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