Chinches en el Espejo

noviembre 29, 2008

El mundo, en sus manos

Filed under: Micro-,Propio — chinchesenelespejo @ 7:49 pm

Todo el dolor del mundo estaba concentrado en sus manos.

Los días impares de cada mes, éstas solían estrangularse la una a la otra, con un nerviosismo tal que parecían presagiar un cataclismo. Martes sí, martes no, sus manos se tornaban tersura al tacto, vulnerables a los ojos. En las tardes de lluvia, las puntas de los dedos se volvían inquisitivas con el resto del cuerpo, mientras que al sol optaban por expandirse para chupar y absorber hasta el último rayo de vida. Todo la entrega del mundo estaba concentrada en sus manos, que a veces se replegaban para lamerse las heridas. No siempre me dejaba tocarle una piel que se herizaba, hipersensibilizada; pero cuando me dejaba, cuando se dejaba, yo era capaz de percibir físicamente todo el dolor, toda la entrega, toda la resignación y toda la angustia del mundo. Tras aquellos fugaces momentos, yo me sentía derramado: como si mi interior opaco se hubiese inevitablemente desbordado para mancharle los nudillos, las uñas, las palmas y las yemas de los dedos.

manos1

Ella albergaba el mundo en sus manos.

El mundo a cada rato

Filed under: Micro-,Propio — chinchesenelespejo @ 11:02 am

En África a veces ni siquiera da tiempo a que los niños tengan un nombre. Yo, por ejemplo, tuve que recurrir al burdo recurso de autobautizarme.

[ Inspirado por la película El mundo a cada rato ]

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